Cuando ya llevamos una temporada patinando y empiezan a aparecer ruidos extraños (como cuando
metemos piedras en la lavadora) o vemos que llevar los patines es como calzarse unas deportivas, se agarran al suelo y no andan, ha llegado el momento de limpiar o cambiar nuestros rodamientos.

El desmontaje de los que tenemos es un poco delicado, aunque sencillo si se tiene la herramienta adecuada y un poco de maña.

Lo primero que debemos hacer es desmontar la rueda de la guía de los patines, con las llaves halen que nos dieron al comprarlos. Según el tipo de patín necesitaremos una o dos llaves para extraer el eje y poder sacarlas. Aunque sólo vayamos a reparar una es recomendable aflojar las demás para que sea más fácil sacarla y sufra menos la guía.

Aflojamos el tornillo, quitamos el eje y sacamos la rueda

Una vez fuera vemos como la rueda está realmente compuesta de cuatro elementos:

  • La rueda, la parte de goma o plástico externa
  • Dos rodamientos montados en el centro de la rueda, uno a cada lado
  • Un separador que atraviesa el centro de la rueda y «separa» los dos rodamientos

El separador casi no se ve cuando el conjunto está montado y es precisamente el elemento más delicado en el desmontaje.

Conjunto del separador y rodamientos montado y separador (derecha)

La herramienta «especial» que mencionábamos antes viene incluida en algunos patines como una llave halen para aflojar los tornillos del eje de las ruedas, pero además está diseñada para poder desmontar los rodamientos.

Normalmente es uno de estos dos modelos:

La de Mission (izquierda) es una llave halen con un mango de plástico y lo importante aquí es el resalte que tiene en la mitad de la llave. El otro modelo es de Decathlon y en este caso es uno de los lados del mango el que nos servirá.

Bueno ya tenemos la rueda fuera del patín y hemos localizado la herramienta a usar, así que manos a la obra.

Cogemos la rueda y aplicamos la herramienta al separador. Los bordes del separador se pueden ver en el interior de los rodamientos, es el circulo más interno si miramos el rodamiento de frente.

Rodamiento sin separador, a la izquierda, y con separador montado

El resalte de la herramienta sirve para aplicar la fuerza no en el rodamiento sino sólo en el separador, lo que hace que éste presione al rodamiento del lado contrario y lo saque de la rueda, como se ve en la foto.

Apretamos el separador con la herramienta por un lado y sacamos el rodamiento opuesto.

Lo normal es que los rodamientos se ajusten mucho a la rueda por lo que tendremos que hacer bastante fuerza para sacarlo, pero hay que hacerlo con cuidado.

El otro rodamiento que sigue en la rueda se puede sacar apretando con el dedo o la herramienta desde el lado contrario.

Como se puede ver la operación es muy sencilla, el problema es no hacerlo suavemente o con herramientas inadecuadas, porque lo normal en este caso es que el separador se raye. Si está rayado tendremos rozamientos con los rodamientos y/o el eje, incluso puede llegar a inutilizarse porque el eje ya no pueda deslizarse por su interior.

Para montar el conjunto de nuevo ya no hará falta herramientas. Montaremos el primer rodamiento por uno de los lados de la rueda, apretándolo hasta que entre a tope y después, por el lado opuesto, montaremos el separador con el otro rodamiento y lo introduciremos en el primero, apretando de nuevo a tope.

Siempre que compremos rodamientos nuevos es también recomendable comprar separadores. Los patines «normales» (los de Decathlon y los de hockey normales) llevan rodamientos de la medida 608, que son de los que estamos hablando aquí. Existen también micro-rodamientos, en este caso la medida es 688, y las ruedas y separadores deben ser especiales para ellos.

PPress